PROCESIONARIA

Somos conscientes del problema que la procesionaria supone para la Urbanización, más si cabe para aquellas personas que por alergias son especialmente vulnerables. Hay muchos métodos para actuar contra esta plaga, pero ya sea por su poca eficacia o por su elevado coste, han sido desechados. En 2016 empezamos con la instalación de las bolsas para feromonas, aumentando el número de bolsas año a año si bien este método no tiene un efecto fulminante, combinado con un buen mantenimiento y poda, así como de la eliminación manual de los nidos que se hayan generado, se convierte en el más efectivo para controlar la procesionaria.

En 2017, tras el abastecimiento de feromonas, se ha observado la disminución de nidos en las zonas comunes tratadas, frente a otras zonas o parcelas en las que no se ha realizado ningún tratamiento.

Para 2018 se ha aumentado el número de bolsas de feromonas, y se tiene previsto para 2019 la implantación de casetas para pájaros depredadores de la oruga, que controlarán y reducirán de forma natural la población de orugas.

Aprovechamos la oportunidad para aclarar que la Urbanización no tiene capacidad para actuar en ninguna parcela privada, ya que tan solo podemos notificar al ayuntamiento, y asi se ha hecho, aquellas parcelas que no estén bien mantenidas, e iniciar un apercibimiento y posteriormente sancionar a los que no cumplan con sus obligaciones. Pedimos a todos los vecinos que, aunque para ellos no sea una prioridad mantengan limpios sus pinos de orugas y así poder entre todos mejorar la calidad de vida de las personas que verdaderamente sufren un problema de salud grave.